“Lecturas expandidas: arte, materia y disidencia en la FIL de la UNAM

La Universidad Nacional Autónoma de México celebra la 47ª edición de la Feria Internacional del Libro (FIL), con sede en el histórico Palacio de Minería, antiguo Colegio de Ingeniería, ubicado en el corazón de la Ciudad de México. El encuentro se lleva a cabo del 20 de febrero al 1 de marzo del presente año.

Esta feria destaca por la participación de diversas editoriales, autoras, autores y especialistas de gran prestigio en múltiples disciplinas, consolidándose como uno de los espacios más relevantes para la literatura en lengua hispana.

En el marco de este magno evento, resalta la presencia de la Academia de San Carlos, perteneciente a la Facultad de Arte y Diseño (FAD). Su participación, bajo el proyecto “Libros Alternativos LIPLA”, dirigido por la Mtra. Elsa Madrigal, revela un universo donde la autenticidad, la experimentación y la sensibilidad artística convergen en piezas únicas.

Se trata de un espacio atravesado por el arte y el misterio, donde cada obra propone nuevas formas de lectura y experiencia. Aquí, el libro deja de ser únicamente objeto y se transforma en territorio: una superficie expandida donde el arte y la narrativa dialogan en armonía.

Cada pieza está elaborada con una diversidad de materiales, papeles intervenidos, ilustraciones y detalles que cada autora y autor imprime como huella íntima en su obra.

Ejemplo de ello es el libro “Voz que parió la vida”, de la autora Liliana García Montesinos: una pieza profundamente sensible que aborda, con delicadeza y contundencia, la violencia obstétrica en comunidades indígenas, integrando arte, literatura, tecnología y lenguas originarias como acto de resistencia y memoria.

Otra obra destacada es “In…sectas”, de la propia Mtra. Madrigal. Un libro habitado por “insectas” —sutil guiño a Franz Kafka—, que despliega un fino humor negro y una ironía punzante. A través de poemas escritos en coautoría con el poeta Daniel Olivares, la obra construye una alegoría sobre la colectividad femenina y las múltiples violencias que la atraviesan.

En la FIL del Palacio de Minería, el libro deja de ser únicamente leído: se siente, se recorre, se interpreta como un organismo vivo. Propuestas como “Libros Alternativos LIPLA” nos recuerdan que la creación no responde a formatos rígidos, sino a pulsiones, contextos y urgencias.

Entre páginas que respiran y materiales que mutan, esta edición reafirma que la literatura —como el arte— no sólo narra el mundo: lo reimagina, lo cuestiona y, a veces, lo reconstruye desde sus propias grietas.